El mijo es un cereal que injustamente se lo ha denigrado a ser solamente alimentos de pajaritos, hasta hace unos años que se supo de sus grandes nutrientes y aportes para el cuerpo. Es un cereal maravilloso que se lo puede combinar con lo que se te ocurra. También sirve como base de tartas por su poder aglutinante. Hoy una receta al toque de una preparación muy sabrosa y simple que puede servir como acompañamiento de una ensalada de crudos o de un pescado.


Ingredientes

Mijo pelado, 1 tz

Caldo de verdura, 3 tz

Diente de ajo, 1

Hoja de laurel, 1

Zapallo, 1 trozo de 250 grs

Perejil picado, 2 cdas

Aceite de Oliva, 3 cdas

Sésamo integral, 4 cdas

Sal bajo sodio o sal marina, 1 cda

Pimienta negra, un toque

Procedimiento
Lavar bien el mijo y llevar a hervir con el caldo, la hoja de laurel, la sal y el diente de ajo.

Pasado diez minutos agregarle el zapallo pelado en cubos pequeños y  dejar seguir hirviendo hasta que reduzca el líquido y el zapallo esté cremoso.

Retirar del fuego, rectificar la sal, pimentar, espolvorear con el perejil picado y rociar con el aceite de oliva. Mezclar bien.

Por otro lado tostar las semillas de sésamo hasta que comiencen a saltar, retirar del fuego y machacarlas apenas.

Servir el mijo bien cremoso, espolvorear con el sésamo y decorar con perejil fresco.